lunes, 9 de noviembre de 2009

Después de un aciago día en la oficina me entró lo romanticón

Rebanando corazón...

Así, llena, llena también de fe, se vaya lejos la Luna para nunca más volver. De jugar al desvelo y a la razón también, fue hilarante en secreto, ridícula en grito y en la sensación de tener.

Vomitando ejemplos, Luna nueva no la harán caer. Emotivo el vacío y el desamor vaivén. ¡Devuélveme el arte pleno, la palabra, el escrúpulo que se hizo viento para verte retroceder!

Vuelve a mí la sensación de poder. Despojo a la memoria de los territorios que dejamos ahogar. El lugar en la mente donde vive el amor, el terruño del tiempo que, sometiendo almas se tuvo por viento y, se nos echó a perder y todos esos lugares que sólo existen para la tímida elipse entre la razón y el saberte ver; de otra forma, hecha flor, hecha ganas de tener.

Se mira en color por que así es una nueva sombra, ámbar la noche de ciudad se deja ver agigantándose en la pared. Viene a mi por sueño, también por deber, por que podría caminar horas sin tenerla y suspirarla nomás por placer. Verde me pierdo en mis ojos buscándola sostener, existe solaz en memoria y apasionada al prever. Así de sabia la imaginé. Por que hace valer mi tiempo y mi palabra embellecer. Tenga el cielo a sus pies, hoy que derribo la Luna mito y, mañana que me haga volver a vivirme, que me haga volver a creer.

Libre como vienes, llévate mi alma pues tuya es. Yo ya he aventado la Luna y la vida y el ancla. Mi aliento desprender

1 comentario:

  1. Hola hola,
    Me pareció lindo tu poema en prosa, molestan un poco las rimas y particularmente no me parecen necesarias para decir lo que deseas, creo que le quitan ritmo.
    Siempre es difícil hablar de la Luna cuando tanto se ha dicho sobre ella, en fin que aventarse es osado. Adelante compañero!

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